Decir yoga nos hace evocar una sesión tranquila, en una clase en la que perciben respiraciones profundas y la calma se apodera del cuerpo. Tanto si has asistido a alguna clase, lo has hecho en tu propia casa o solo lo has visto en la tele, la imagen que acude a nuestra mente es esa. La idea de que al salir de las clases y percibir todo de otra manera se asocia con rapidez al yoga: cuerpo más ligero, más claridad mental y una sensación de equilibrio que debería ser constante.
Con independencia de que lo hayamos practicado o no, sabemos que el yoga es bueno para la salud. Más allá de la relajación del momento, esta práctica de origen milenario proporciona efectos profundos y medibles en lo que a bienestar físico y mental respecta. Capaz de reducir el estrés y aumentar la flexibilidad, capaz de mejorar la concentración y proporcionar luz a la piel, el yoga es una disciplina que implica más que las posturas que se hacen durante la clase.
Como disciplina ancestral, está perfectamente diseñada para que cuerpo, mente y alma se conecten. De hecho, la palabra yoga significa unión, lo que quiere decir que mediante su práctica se pretende unir el cuerpo y la mente. El objetivo: alcanzar la iluminación.
Los tipos de yoga que podemos encontrar son varios, siendo el más común en el mundo occidental el hatha yoga. Una disciplina en la que la conexión mental, corporal y espiritual se alcanza realizando ciertas posturas, las conocidas como asanas, unidas a determinadas técnicas de respiración. Otras variedades de yoga son el Vinyasa yoga de estilo fluido, el Ashtanga yoga, más atlético, y el Bikram yoga, practicado en entornos cálidos.
Todo el mundo puede practicar esta disciplina, te encuentres inmerso en un viaje espiritual o no; basta con querer aprovechar todos los beneficios que, como vamos a ver a continuación, proporciona a nivel físico y mental.
Finalidad del yoga
Nuestro interés por el yoga surge al entrar en Mahashakti Escuela de Yoga Integral, donde ofrecen una completa enseñanza sobre esta disciplina tan interesante. Si tienes ganas de llevar tu flexibilidad, fuerza y mente a otro nivel, además de definir tu cuerpo de forma integral, el yoga es una de las mejores opciones. Puede practicarse en casa, en el gimnasio o en un centro de yoga, obteniendo los mismos beneficios.
Da lo mismo si se trata de una rutina de entrenamiento principal o si se practica para complementar otras. Los beneficios que aporta el yoga a nivel mental y físico son igual de numerosos, tanto si lo haces como complemento o como rutina única.
El aumento de la flexibilidad es inevitable. Es de sobra conocido que practicar yoga puede parecer difícil en un primer momento debido a las posturas. Sin embargo, es igual de conocido el hecho de que aporta capacidad a la hora de mejorar la flexibilidad. Aparte de poder comprobarlo por uno mismo o misma, existen estudios que demuestran que aquellos que practican yoga con regularidad sienten mejoras en este aspecto. También mejora la fuerza. Hacer yoga tonifica y fortalece los músculos de todo el cuerpo. La fuerza se entrena fundamentalmente con las exigentes posturas que se realizan, las cuales implican soportar el peso del cuerpo durante unos segundos o incluso minutos.
Al practicar yoga con regularidad, se mejora el equilibrio. Son muchas las posturas que implican sostenerse sobre una sola pierna, con lo que, a más práctica, más equilibrio.
No puede faltar dentro de sus beneficios lo que corresponde a la salud mental. Son muy numerosos y diversos los estudios que señalan que aquellas personas que hacen yoga padecen menos estrés, depresión y ansiedad. Estimula la atención plena, que consiste en estar en el momento presente y consciente de ese momento.
Aquellas personas que padecen insomnio o duermen poco pueden encontrar en el yoga el aliado perfecto. Una sesión de yoga puede hacer que se aumente la producción de melatonina, la hormona encargada de regular el ciclo de sueño. Esta hormona, además de mejorar el sueño, tiene un papel crucial en el intestino, la tiroides, los pulmones, los riñones y la piel. Por lo que practicar yoga propicia el buen descanso y que el cuerpo goce de mejor salud.
Existe cada vez mayor evidencia de que el yoga ayuda a mantener y cuidar la salud del corazón. El sistema cardiovascular puede verse comprometido a causa del estrés y, como ya hemos comentado, el yoga es una excelente herramienta para combatirlo. Las personas mayores de cuarenta años que practican yoga desde hace cinco años han reflejado en un estudio realizado que su presión arterial es más baja y mantienen un ritmo cardíaco más estable.
Muchos se resisten al yoga porque quieren ganar masa muscular y lo consideran demasiado pasivo. Se equivocan, el yoga puede incluirse en la rutina de fuerza. No se logran los mismos resultados que si levantas peso, pero ayuda a tonificar el cuerpo y se puede ganar masa muscular de varias maneras:
- Contracciones de tipo excéntrico. A diferencia del levantamiento de peso, donde se hacen contracciones de tipo concéntrico, en el yoga se hacen las de tipo excéntrico al estirar los músculos. Mantener la postura hace que se tensen y tonifiquen.
- Entrenar músculos nuevos. En una sesión de yoga se trabajan muchos grupos musculares que no suelen entrenarse con los ejercicios de fuerza habituales.
- Ejercicios con peso corporal. Son muchas las posturas de yoga que consisten en aguantar el peso del cuerpo. Al colocarse en distintas posiciones, se tensan los músculos sin que sea necesario utilizar pesas.
- Aumento de la resistencia muscular. Se gana al mantener las posturas durante un tiempo prolongado y repetirlas varias veces en cada sesión.
Más beneficios que aporta el yoga
Ya hemos comentado que el yoga aporta numerosos beneficios a quien lo practica. Está ampliamente demostrado que proporciona fuerza y flexibilidad, además de beneficios a nivel de salud física y mental. Soluciona o ayuda a solucionar problemas de salud mental como la depresión, debido a que aumenta la serotonina, con lo que se reduce el estrés y la ansiedad. A nivel cardiovascular, ya hemos explicado que aumenta el flujo sanguíneo y ayuda a que disminuya el riesgo de sufrir un infarto o un ictus.
Lo que no hemos comentado es que practicar yoga puede ayudar a mitigar el dolor crónico. Al ser necesario mover todas las articulaciones del cuerpo en toda su amplitud de movimiento, la sangre, los nutrientes y el oxígeno que van en ella se desplazan hasta los músculos y articulaciones de todo el cuerpo, ayudando a que esos dolores mengüen.
Si nos centramos en la cuestión meramente deportiva, practicar yoga de forma regular supone un beneficio extra para otros deportes. Aunque no sea la rutina principal y solo se lleven a cabo sesiones cortas un par de días por semana, puede aportar los siguientes beneficios a la hora de practicar otros deportes:
- Ya hemos explicado que el yoga sirve para estirar los músculos; en otras disciplinas, se estiran cuando se encuentran doloridos por otro entrenamiento de gimnasio o el running. Añadir una sesión de yoga de diez minutos tras la sesión de gimnasio puede ser beneficioso.
- Equilibrio y propiocepción. Con la práctica de yoga se mejora el equilibrio y la consciencia con el cuerpo en el espacio, lo que conocemos como propiocepción. Esto es especialmente útil al practicar otros deportes como el fútbol o el tenis.
- Mayor coordinación. Hacer yoga requiere estar consciente con el cuerpo al tiempo que se mueve, mejorando la coordinación, aspecto que va muy bien cuando se practican otros deportes.
- Gestión del estrés. Gracias a las técnicas de respiración profunda y el mindfulness asociado al yoga, se gestiona el estrés de mejor manera, ayudando a la recuperación y facilitando que las competiciones se lleven a cabo con mayor tranquilidad.
Como podemos comprobar, practicar yoga es una de las mejores cosas que puedes hacer en tu vida. Proporciona beneficios en todos los sentidos y aspectos. Tanto que hasta es adecuado para practicar otro tipo de deportes más agresivos con el cuerpo. Si a todo esto le añadimos que la equipación necesaria tampoco es excesiva, tenemos el deporte ideal.
Al combinarse los estiramientos con la capacidad de mantener posturas bastante exigentes, es necesario que el equipo con el que se haga la sesión permita la flexibilidad y sea transpirable. Los leggings son una excelente opción para hombres y mujeres, ya que permiten realizar los movimientos en toda su amplitud. Para la parte de arriba pueden ser buena opción las camisetas sin mangas, cortas y ajustadas, o las más holgadas de manga corta o larga. En el caso de las mujeres, un sujetador deportivo cómodo, ligero y flexible es la mejor opción para poder realizar los estiramientos.
En definitiva, incluir el yoga en tu vida o en tu rutina deportiva siempre es positivo. Cuando se practica yoga, los efectos se ven con rapidez. No solo porque se note en la flexibilidad y la fuerza, también se deja sentir en el humor y la mentalidad de quien lo practica. Por lo que se puede decir que aquellos que aprenden yoga y se acercan a esta disciplina lo convierten en parte de su rutina.





