Viajar con el perro es una experiencia enriquecedora. Una aventura de la que disfrutaréis al máximo tanto tú, como tu fiel amigo de cuatro patas. Ahora bien, tiene sus restricciones y dificultades, sobre todo respecto al medio de transporte a elegir. Te comentamos cómo es viajar con perro en algunos de los medios de transporte más habituales.
Algunos foros sobre mascotas están repletos de comentarios que hacen referencia a viajes que sus dueños han realizado con sus perros. La verdad es que de los que he visitado, pocos son los que expresan una opinión negativa. Hay más mensajes que te animan a viajar con el perro, que quejas.
Roberto, que es un viajero habitual, dice que siempre viaja con su perro. Guarda recuerdos memorables de los viajes que ha hecho por Europa. “Al principio dejaba el perro en una guardería para perros, pero lo pasaba peor antes que ahora, que lo llevo siempre conmigo. Por el trajín de los preparativos, el perro sabe que vamos a salir de viaje y se sube al coche con una ilusión inenarrable”. “El perro” – cuenta Robert en el foro de internet – “es un compañero perfecto para viajes largos y sin prisas.”
Marco, que se ha llevado a su pinche a varios viajes por España, dice que es perfecto para hacer amigos. Los viajeros del tren o del autobús se acercan a preocuparse por cómo está el perro dentro del transportín. Los niños son algunos de los que más disfrutan de la presencia del animal, tanto es así, que algunos niños desconocidos han efectuado casi todo el viaje jugando con el perro. Algo, que sus padres agradecen.
Judith, que va con su perro a todos lados en sus viajes, dice que ir con su mascota le ha hecho descubrir lugares menos conocidos. Sitios que a lo mejor si viajara sola o con su pareja no los hubiera visitado. Dice que cuando viaja con su mascota evita los lugares más turísticos, porque o no dejan entrar al perro o siempre hay alguien pone mala cara. Esto que parece un inconveniente, para ella se ha convertido en una ventaja. Se mezcla más con los lugareños y disfruta más de sus vacaciones.
Es bonito viajar con el perro. Pero, ¿en qué medio viajar? Te comentamos algunas opciones.
En tu propio coche.
Sin duda, el mejor medio de transporte para viajar con el perro es tu propio coche. Es un lugar que el animal conoce y que lo identifica con salidas. Algo que le produce alegría.
Ahora bien, no es lo mismo hacer una salida al campo, que en media hora te plantas en el monte, que hacer un viaje de varias horas. El perro termina agobiándose de estar encerrado en el habitáculo del vehículo todo el tiempo.
Para viajar con perros hay que tomarse el viaje de otra manera. Para empezar es necesario parar cada dos horas y sacar al perro fuera del vehículo. Para que estire las patas, orine y se relaje.
Si el perro es pequeño, debe viajar dentro de un transportín, y si es de mayor tamaño, sujeto con un arnés o una cuerda. Siempre en el asiento trasero o en el maletero, al descubierto, con la bandeja quitada. Nunca suelto, ni en el asiento delantero.
Es recomendable que el perro vaya acompañado por un humano en el caso de que lo coloquemos en el asiento de atrás. El perro irá más tranquilo y se sentirá más seguro.
Para viajes largos, el perro debe ir cómodo. Es interesante que lleve consigo su mantita, agua fresca y juguetes que no hagan ruido. Si alguien va sentado con él en el asiento trasero y el perro se está portando bien, hay que reconocérselo y reforzar su actitud. Dándole caricias y una chuche de vez en cuando. Eso le tranquilizará.
Lo que no debemos hacer es darle de comer mucho antes del viaje, así evitaremos que se maree.
En avión.
Después del coche, aunque no nos lo parezca, el medio de transporte más adecuado para el perro es el avión.
Los perros pequeños, con un peso menor de 10 Kg, por lo general, pueden viajar en cabina dentro de un transportín. El transportín se colocará en el suelo, entre las piernas del propietario. Aquí debemos ser precavidos e informarnos a priori. Puesto que cada aerolínea tiene su propia política respecto a la admisión de mascotas. En compañías aéreas como Iberia o Air Europa no suele haber problemas para viajar con un perro pequeño, siempre que lleve la documentación en regla; mientras que otras como Ryanair no admiten mascotas. Si volamos con el perro, debemos comprar los billetes con antelación. Las plazas para mascotas en cabina son limitadas.
Si el perro es de mayor tamaño, viaja en bodega, dentro de un transportín homologado. Para evitarnos esperas y que el perro vaya más cómodo, podemos facturarlo como carga aérea. Hay operadores como Star Cargo, una empresa de transportes internacionales con sede en el aeropuerto de Barajas y delegaciones en los principales aeropuertos de España, que tienen el programa Animales por Avión, en el que ellos se encargan de todo: De subir al perro al avión, de comprobar que el transportín cumple las normativas de seguridad, de sacarlo de la bodega y de entregárselo al dueño en el aeropuerto de destino.
Aunque el perro va en bodega, no lo hace en el habitáculo donde se colocan las maletas, sino en una cámara especial, que conserva una temperatura estable de 20º Centígrados y que está atendida por la tripulación.
Antes del vuelo no es recomendable suministrar tranquilizantes ni pastillas antimareo al perro. El ascenso en altura produce una bajada de presión sanguínea en el animal. Un efecto que también provocan los sedantes químicos. Por lo que si ambos efectos se acumulan, pueden inducir un paro cardiaco en el animal.
Por lo general, el viaje en avión suele ser relajante para los perros. Tanto en bodega como en cabina. Se suelen poner más nerviosos los dueños que sus mascotas.
En tren.
Todos los perros pueden viajar en tren de cercanías, siempre que vayan en transportín o cogidos con correa y con su correspondiente bozal.
Además, la web oficial de RENFE nos recuerda que los perros de menos de 10 Kg pueden viajar gratis en trenes de media distancia, de larga distancia, de alta velocidad y en trenes internacionales, siempre que vayan dentro de un transportín de 60 x 35 x 35 cm. y no ocupen plaza. Es decir, que viajen sobre las piernas de su propietario.
En muchos trenes, hay posibilidad de que los perros que pesen menos de 40 kg puedan viajar sin transportín, pero eso sí, con correa y bozal, pagando un suplemento de 35 €.
Siempre hay un límite de un perro o mascota por viajero y los interventores del tren pueden reservarse el derecho a asignar asiento, para no molestar al resto de pasajeros.
Los perros de entre 10 y 40 kg pueden viajar en AVE y trenes de larga distancia, siempre que el recorrido esté marcado con una señal de un triángulo con una huella de perro en el interior. Cosa que sucede con la mayoría de las líneas de larga distancia y con el AVE que comunica Madrid con Barcelona y con Andalucía.
Para efectuar estos viajes es necesario comprar el billete con 1 día de antelación y dirigirte al punto de embarque 40 minutos antes de la hora de salida del tren. Las plazas para perro de tamaño medio y grande están limitadas. Los asientos están asignados por RENFE y solo puede haber uno o dos perros grandes por vagón.
Estos perros deben tener suscrita una póliza de seguro de responsabilidad civil, llevar la cartilla de vacunación en regla y el propietario deberá rellenar y firmar una carta de declaración responsable.
Yo que he hecho algún viaje largo en tren con un perro mediano, te puedo asegurar que no es cómodo para ellos.
En barco.
Los ferris son otro medio de transporte donde puedes viajar con tu perro. El blog Viajar con tu mascota te detalla la política que aplica cada una de las navieras.
En Balearia, por ejemplo, puedes viajar en camarote hasta con dos perros de menos de 30 Kg o con uno más grande. En el caso de que adquieras un billete estándar o que no haya camarotes para mascotas disponibles, el perro podrá viajar en un área aclimatada para mascotas, ubicada en cubierta o en garaje, llamada “casitas de calma”.
En Transmediterránea los perros pueden viajar dentro de un transportín de 50 x 40 x 25 cm, como máximo, o si son de mayor tamaño, embarcar con correa y bozal y después viajar dentro de unas jaulas acondicionadas que suelen estar en cubierta o en el garaje.
Los propietarios podrán visitar a sus animales siempre que quieran e, incluso, tienen asignado un horario y un recorrido dentro de la cubierta del barco, para pasear con ellos.
Como ves, si te has propuesto viajar con tu perro, es importante valorar antes en que medio de transporte vas a viajar con él.





