Blanqueamiento dental y dieta

Aquellos que han pasado por un blanqueamiento dental en una clínica sabrán a qué me refiero cuando hablo de una dieta blanqueadora. Sus dentistas les habrán proporcionado toda la información necesaria para que sigan una dieta específica una vez realizado el tratamiento de blanqueamiento. Lo más normal es hablar de estos tratamientos, pero hoy vamos a hacerlo sobre la dieta. No se trata de una dieta para perder peso, ganar músculo o mantener la línea. Se trata de una dieta que permite que el tratamiento de blanqueo dental tenga el resultado esperado y deseado.

Los que no han pasado por este tratamiento, pero lo tienen en mente, deben saber que es habitual que se lleve una dieta blanca tras el procedimiento. Es algo más que recomendable, necesario. Los primeros días posteriores al blanqueamiento, es fundamental evitar la ingesta de ciertos alimentos que pueden hacer que las piezas dentales se tiñan mientras que el blanqueamiento se estabiliza. Al fin y al cabo, cuando se pasa por este tratamiento, lo que se busca es aclarar los dientes, por lo que la dieta blanca es una parte inherente al tratamiento si se quieren obtener unos resultados efectivos y duraderos.

Conocer en qué se basa una dieta blanca y cuáles son los alimentos que se permiten y cuáles los que están prohibidos es fundamental. Para comprender su importancia, hay que saber cómo funciona y afecta el blanqueamiento a los dientes. Esta técnica se realiza sobre la parte visible del diente, con la finalidad de eliminar las manchas y ayudar a que se aclare el tono que se haya oscurecido. Tras el blanqueamiento, la superficie del esmalte puede presentar deshidratación y una mayor permeabilidad de forma transitoria. Esto hace que sea más porosa y permite que los pigmentos se adhieran con mayor facilidad si se consumen de forma excesiva, por lo que conviene evitar ciertos alimentos.

Una dieta blanca

No se trata de una dieta blanda, ni hipocalórica, ni de proteínas. Hablamos de una dieta blanca porque se trata de eso, blanquear los dientes. Este tipo de dieta, sin ser obligatoria, es más que recomendable y necesaria, ya que se trata de un enfoque nutricional centrado en el consumo de aquellos alimentos de color blanco o muy claro. Esta dieta se basa en que los alimentos de tonalidad blanca ayudan a mantener o mejorar el color de los dientes tras pasar por un tratamiento de blanqueamiento.

Además, se recomienda debido a que las piezas dentales, como asegura la Dra. Eva Marcos en su clínica dental, con más de veinte años de experiencia y un equipo multidisciplinar, se vuelven más porosas. Esta porosidad hace más fácil que los tintes de algunos alimentos y bebidas penetren en los dientes, por lo que evitar su ingesta es primordial. Cabe señalar cómo nos recuerdan en la clínica que esta porosidad es momentánea y dura solo unos días, por lo que la dieta blanca contribuye a que el tratamiento resulte más eficaz.

Una vez realizado el tratamiento de blanqueamiento dental, se recomiendan unos alimentos y se prohíben otros, con la finalidad de obtener los mejores resultados. Por lo que toca saber qué alimentos ponen los dientes amarillos o cuáles se pueden ingerir sin ningún problema. Básicamente, los alimentos con tonalidad clara y sin componentes que alteren el color de las piezas dentales están permitidos, dentro de los cuales se encuentran:

  • Productos lácteos. Por lo general, se permiten todo tipo de lácteos, evitando los que tengan colorantes que puedan afectar al esmalte dental.
  • Alimento blanco y neutro en cuanto a su coloración, por lo que es compatible con la dieta blanca y su consumo es muy seguro tras el tratamiento. Eso sí, sin añadir ciertas salsas.
  • Carnes y pescados. Aquí destaca el atún, con su alto contenido en proteínas magras y su color claro. Excelente fuente de ácidos grasos beneficiosos para la piel y el corazón, además de ser buena para el blanqueamiento dental.
  • Patatas. Neutro en coloración, fuente de carbohidratos, fibra, vitaminas y minerales, además de ser muy fácil de digerir.
  • Huevos. Un alimento de color claro que no suele producir manchas en los dientes.
  • Verduras y ensaladas, salvo espinacas y alcachofas.
  • Pasta, pero sin salsas. Una opción segura para los dientes y nutritiva para el organismo. Siempre y cuando se evite combinar con aderezos oscuros o salsas que sí pueden manchar los dientes.
  • Garbanzos. No son completamente blancos, pero su tono claro y neutro los hace seguros y no comprometen el resultado del blanqueamiento.
  • Frutas como la manzana, la pera o el plátano. Estas frutas se incluyen en la dieta blanca por su color claro y su aporte de nutrientes.
  • Aceite de oliva. Aunque no es blanco, se puede utilizar como aderezo o para cocinar en una cantidad moderada.
  • Se recomienda beber agua y, en el caso de los amantes del vino, mejor optar por uno blanco.

Pasamos ahora a los alimentos prohibidos en las dietas blancas:

  • Frutos rojos como las cerezas, los arándanos, las fresas o las frambuesas.
  • Alimentos cítricos como el limón, el pomelo o la naranja.
  • Alimentos demasiado grasos.
  • Salsas, caseras o industriales, como el tomate frito, el kétchup, la mostaza o la salsa de soja.
  • Especias como el azafrán, el curry o el pimentón.
  • Dulces como el chocolate negro o el regaliz.
  • Espinacas, alcachofas, tomate y remolacha.
  • Alimentos que contengan colorantes.

Estos alimentos están prohibidos por tratarse de alimentos oscuros y con un elevado potencial a la hora de generar manchas en los dientes, debido a que tienen unos pigmentos intensos.

Cuánto dura la dieta blanca y otros apuntes

No hay que preocuparse, la dieta blanca necesaria tras realizarse un blanqueamiento dental solo dura unos cuantos días, cuatro o cinco, tras la realización del tratamiento. No afecta a la salud nutricional, ya que no se eliminan alimentos importantes en una dieta; se puede mantener una dieta sana y equilibrada sin que haya que ingerir alimentos con colores fuertes y pigmentos que puedan afectar al esmalte dental.

Uno de los aspectos a tener muy en cuenta durante la dieta blanca son las bebidas. Estas son las causantes de la mayor parte del oscurecimiento que se produce en las piezas dentales, debido a sus componentes y a que sus tonalidades, tanto si tienen coloración natural como si es artificial, hacen que los dientes se oscurezcan. Por lo que, a la hora de llevar una dieta blanca, hay que evitar el consumo de:

  • Café. Contiene taninos, unos pigmentos oscuros que se adhieren al esmalte dental con suma facilidad.
  • Vino tinto. Los ácidos que contiene, además de taninos, pueden erosionar el esmalte dental, lo que facilita que se generen manchas en los dientes.
  • Té e infusiones. Sobre todo, el té negro contiene taninos y pigmentos que pueden producir manchas en los dientes.
  • Refrescos de cola o gaseosas. Estas bebidas contienen ácidos y azúcares que pueden erosionar el esmalte dental y promover la formación de las indeseables manchas.
  • Sobre todo, las variedades oscuras contienen pigmentos que se pueden adherir a la superficie dental, generando manchas. Algunas cervezas tienen un elevado nivel de ácido que puede llegar a erosionar el esmalte.
  • Zumos, helados y sorbetes, con colorantes y azúcares que pueden producir sensibilidad dental por la temperatura y erosionar el esmalte por su acidez.

Limitar el consumo de estas bebidas, o evitarlo por unos días, va a ayudar a que los resultados del blanqueamiento se estabilicen. Sí, pasada la dieta blanca, si se limita su consumo, los resultados serán más duraderos.

Seguir una dieta blanca cuando se pasa por un tratamiento de blanqueamiento dental es parte fundamental del mismo si se quiere tener el éxito esperado. Además de seguir esta dieta por unos días, existen otros consejos que pueden contribuir a obtener los mejores resultados.

El primero de todos es, evidentemente, dejar de fumar. El tabaco es muy dañino para la salud en general, como bien sabemos, y para la dentadura; es una de las causas de oscurecimiento más habituales.

Beber mucha agua es una excelente forma de impedir que los alimentos se queden en la boca haciendo de las suyas y pudiendo provocar oscurecimiento dental. Muchos pacientes utilizan pajitas tras pasar por el blanqueamiento, evitando que el líquido entre en contacto directo con los dientes y pase directamente a la garganta.

Si el tratamiento se hace en verano, el dentista aconsejará no acudir a la piscina por unos días, ya que el cloro presente en el agua daña los dientes. Por mucho que se haga un tratamiento de blanqueamiento dental, si se quieren mantener los resultados durante el mayor tiempo posible, es indispensable tener una correcta y adecuada higiene bucal diaria. Cepillarse los dientes tres veces al día, de forma inmediata tras cada comida, no es un mito, es una realidad que ayuda a que la salud bucodental se mantenga, los dientes permanezcan blancos y la sonrisa luzca como es debido.

Seguir estos consejos durante la semana siguiente al tratamiento realizado en la clínica permite obtener los mejores resultados y lucir unos dientes más blancos y sanos durante más tiempo. Si luego se sigue en cierta medida, los resultados permanecerán más tiempo.

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