Imagina cómo serán las carreteras del futuro

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2 marzo, 2018

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Imagina cómo serán las carreteras del futuro

Los transportes por carretera siguen siendo los más utilizados hoy en día, a pesar de que por temas como las emisiones de gases a la atmósfera, la contaminación del Diesel o la utilización cada vez más frecuente del avión debido al abaratamiento de los billetes por las compañías low cost, nos haga pensar lo contrario.

El transporte por carretera sigue siendo la opción perfecta para el transporte de personas y mercancías, y aunque siempre ha estado evolucionando, estamos a punto de ver una revolución de las carreteras en los próximos años, debido en gran parte a la introducción de los vehículos eléctricos que tanto necesitamos.

En los dos últimos años hemos visto cómo el desarrollo de los vehículos eléctricos se ha extendido a otras áreas de gran interés, a pesar de que todavía falta por desarrollar una mayor evolución en cuanto a autonomía de los vehículos eléctricos para retirar totalmente al vehículo que utiliza combustibles fósiles.

Uno de estas áreas de interés ha sido el de los camiones que transportan mercancías, ya que hasta ahora los esfuerzos por utilizar la energía eléctrica como combustible se había centrado únicamente en los vehículos. Pues bien, a finales de dos mil diecisiete empezamos a ver cómo diferentes empresas, entre las que destacan Mercedes o Tesla, presentaron sus modelos de camiones eléctricos.

Estos destacaron por características como la conducción controlada por inteligencia artificial, o y mejoras de rendimiento y autonomía. Pero todavía hace falta unos cuantos años para poder ver estos vehículos por las carreteras europeas, ya que carecemos de una red de carga de vehículos eléctricos que pueda dar abasto para todos los vehículos eléctricos. Además que para que se consiga el objetivo de cero emisiones se necesitan plantas eléctricas que generen energía de manera limpia, y eso es también difícil de conseguir.

También se están estudiando otros avances para facilitar la carga de vehículos eléctricos, además de otras tecnologías para facilitar los problemas de los vehículos eléctricos. En el artículo de hoy vamos a ver qué tipo de avances se plantea introducir en la carreteras y cómo se están implementando en los países europeos.

Qué se está haciendo actualmente

Las previsiones del Foro Económico Mundial calculan que el número de coches llegará a los 600 millones en 2020, lo que requiere una redefinición no sólo de los medios de transporte que se utilizan, sino de las infraestructuras por dónde circulan. Por este motivo, la Economist Intelligence Unit ha elaborado un informe a petición de Abertis que analiza la necesidad del Road Tech. En el trabajo se examina el papel que desempeñan tecnología e ingeniería inteligente para abordar los problemas derivados del incremento del tráfico.

El prólogo del informe distribuido por Abertis asegura que las carreteras son la plataforma crítica y universal donde tienen que operar las nuevas tecnologías. Para ello, hay que crear unas vías más inteligentes, limpias y seguras. Y las soluciones que se plantean pasan por carreteras que puedan recargar las baterías de los coches, o alimentar la iluminación de las ciudades.

A través de bobinas enterradas en el asfalto, los vehículos generan una corriente eléctrica a su paso sobre ellas, cargando así su batería de forma inductiva y permitiendo alargar la autonomía del motor hasta conectar ciudades. Estos carriles de carga eléctrica presentan dos retos, conseguir que la eficiencia de transferencia eléctrica se mantenga de forma regular en las bobinas y que el coste se reduzca. Los cálculos actuales estiman que cada kilómetro puede costar cerca de dos millones de euros.

Además, dada la amplia red de carreteras que puebla la mayoría de países del mundo, las administraciones públicas valoran cada vez más conseguir que produzcan energía. Para lograrlo se propone experimentar con energía a partir del propio tráfico, que podría alimentar ciudades enteras. A través de cristales y cerámica instalados en la superficie de las carreteras, se produce electricidad con el paso de los vehículos que circulan sobre ellos. La opción de instalar paneles solares en autovías y autopistas también es una posibilidad.

Estas propuestas de nuevas infraestructuras quedan lejos de implantarse a gran escala en los próximos cinco años, pero ya han sido probadas en distintas partes del globo. Las cargas inductivas han sido experimentadas en ciudades como Génova, Turín o Milton Keynes.

El gobierno israelí, en cambio, produjo energía gracias a la circulación de los coches en un proyecto que costó al gobierno 650.000 dólares por un kilómetro de carretera. Algo más costoso fue para Francia la instalación del kilómetro de la primera carretera de paneles solares del mundo. A razón de cinco millones de euros, las farolas de Torouvre-au-Perche recibían energía gracias a esa inversión.

En conclusión, todos estos avances están dirigidos a consolidar la utilización del transporte eléctrico, lo que a pesar de ser un reto, es necesario para el planeta. Además se tendrán que crear camiones eléctricos específicos, sobre todo el en sector de los transportes. Aquí destaca TransThalia, una empresa de transporte de vehículos por carretera fundada en 2003 que ya está actualizándose para adaptarse a los nuevos tiempos, y que ofrece un servicio de máxima calidad, seguridad y eficiencia en el traslado de vehículos tanto para profesionales como para particulares, cubriendo la demanda de rutas que los clientes requieren para el transporte internacional de vehículos por carretera.